Había dos listados: una tabla ordenable para el catálogo y una lista
aparte para los discos. Cada arreglo había que hacerlo dos veces y el
resultado era que la portada estaba en una y el año en la otra. Ahora es
un solo componente, y lo que cambia son las columnas de contexto, que se
encienden por props: dentro de un disco, la columna «Álbum» diría diez
veces lo mismo.
Solo recibe canciones. El estilo, el disco y la portada los resuelve
contra el catálogo que ya baja en `page.data`, así que quien la usa no
tiene que armar filas a mano, que era lo que obligaba a repetir código.
Cada fila lleva su portada —con la ampliada al pasar el ratón—, y debajo
del título van los géneros y las etiquetas en vez del primer verso: la
letra está entera en la ficha, y aquí lo que sirve para elegir es de qué
está hecho el tema. Las etiquetas se cortan por número, con un «+2» al
final: recortarlas con un degradado dejaba «Autoengaño» en «Autoeng», que
no parece una elección sino algo roto.
La cola ya se puede llenar. Hasta ahora solo se podía sustituir —cada
play la vaciaba y la llenaba con su contexto—, así que no había forma de
armar una escucha cogiendo temas de discos distintos. `encolar()` es la
otra mitad, y con la cola vacía arranca, porque un botón que no hace nada
es peor que no tenerlo.
Los géneros de una canción entran en el modelo: `cancion_genero` existía
en la base y no llegaba a la web. Son cosa distinta del estilo —el estilo
es cómo se ordena la obra aquí y es uno solo; los géneros son de qué está
hecha la canción y pueden ser varios— y llevan al glosario.
De paso: las letras largas van a dos columnas de 37ch, que es el mínimo
que deja caber dos y a la vez el verso más largo del catálogo —importa
afinarlo, porque en una letra dónde acaba cada verso es parte del texto—;
la página baja de 2808 a 2023 píxeles. Contacto sale de la barra de menú
y se queda solo en el pie. Y el titular pasa a «Letrista y creador
musical».
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
Las láminas están dibujadas como carteles y venían armonizadas: el
dibujo ocupa el 62,6 % de la izquierda y el resto es una banda lisa, que
es el sitio del texto. Las recorté creyendo que sobraba y no: ahora va
la lámina entera de fondo, pegada a la izquierda con el alto exacto de
la pantalla, y lo que sobre a la derecha se pinta del color de la propia
banda, así que en un monitor ancho la banda se alarga y no se ve dónde
acaba la imagen. La columna del texto empieza a 0,88 × el alto, que es
donde empieza la banda sea cual sea el ancho.
Sin cabecera, sin pie y sin barra de reproducción. Un cartel a pantalla
completa con el menú del sitio encima deja de ser un cartel, y de un
error se sale por la puerta que pone la propia página.
En vertical no vale ese reparto: al alto de un móvil el cartel se
quedaría en una franja del centro con el número cortado por los lados.
Ahí se apila, y con la otra versión del archivo —solo el dibujo, sin la
banda—, con el panel del color del borde del dibujo, que es exactamente
el color con el que la imagen termina.
Un 403 no es ninguno de los dos casos: la página existe y el sitio
funciona, es que no te toca. Esos salen sin ilustración. Y se descartan
los mensajes que pone SvelteKit cuando no hay uno nuestro: «Internal
Error» en un sitio en español es peor que no poner nada.
Con `src/error.html`, desnudo a propósito, para cuando la aplicación no
puede ni pintar su propia página de error.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
Cada una lleva la suya: la del 404 y la del 500, recortadas del original
—traían una banda plana pegada a la derecha, de generarlas— y pasadas a
webp, 95 y 70 KB. El encabezado no repite lo que la lámina ya lleva
dibujado: dice lo mismo con otras palabras, para que no se lea dos veces
seguidas y para que la página siga teniendo titular si la imagen no
carga.
La música suena con un botón, no sola. Los navegadores cortan el audio
que empieza sin que el usuario haya tocado nada, y quien llega a un 404
desde un enlace roto no ha tocado nada: arrancarla al cargar no fallaría,
es que no sonaría, y en silencio. Con `preload="none"`, además, el mp3 no
se descarga hasta que se pide; sin eso, 686 KB a todo el que aterrice.
Y suena una cosa cada vez. Al 404 no se puede llegar sin recarga entera
—SvelteKit no enruta lo que no existe—, así que ahí nunca hay barra; al
500 sí, y entonces darle aquí pausa el tema, y darle al play de la barra
para esto.
Un 403 no es ninguna de las dos cosas: la página existe y el sitio
funciona, es que no te toca. Esos salen sin ilustración, con su mensaje,
en vez de con una lámina que miente. Y se descartan los mensajes que pone
SvelteKit cuando no hay uno nuestro: «Internal Error» en un sitio en
español es peor que no poner nada.
Con `src/error.html`, que es lo que sale cuando la aplicación no puede ni
pintar su propia página de error. Va desnudo a propósito: sin hoja de
estilos, sin fuentes, sin imagen y sin JavaScript, porque todo lo que
pidiera fuera podría estar caído también.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
Las mismas cinco paradas y el mismo ángulo que el botón dorado, recortadas
sobre las letras, y la banda de luz recorre el nombre al pasar el puntero igual
que recorre el botón. De 24 a 34 píxeles, que es el siguiente peldaño de la
escala y no un número a ojo.
El recorte va dentro de un `@supports` y el color plano se queda fuera: sin el
recorte, `color: transparent` dejaría la marca invisible, y eso es peor que
dejarla dorada y lisa. Es el mismo cuidado que ya tenía el botón, que guarda un
color de reserva por si el degradado no llega a pintar.
Y hace falta un segundo degradado, `--oro-escrito`. Sobre marino es
literalmente el mismo que el del botón —la peor de sus paradas da 5,4 de
contraste—, pero sobre papel no vale: medido contra el fondo claro, la parada
de brillo da **1,26**, la de superficie 2,05 y la de sombra 3,79, las tres por
debajo del mínimo de 4,5. Con el degradado del botón, el centro de las letras
desaparecía. En claro la banda va al revés: el punto más claro es el propio
`--c-accent` —5,29— y los extremos se oscurecen. Sigue pareciendo metal porque
lo que hace el efecto es la banda que cruza, no que llegue a brillar.
Es la regla que el proyecto ya tenía escrita y que yo no había aplicado: el
dorado hace dos trabajos, y de relleno tiene que ser claro mientras que escrito
tiene que ser hondo.
La prueba comprueba **cada parada** del degradado contra el fondo, en los dos
temas. A ojo, en la captura, el fallo se veía como «algo más pálido»; en
números, como ilegible.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
Estaba mal hecho y el síntoma era el `if` sobre `/admin` que acabó metido en el
layout de la web pública: la web sabiendo que existe el panel, al revés de como
debe ser.
Ahora son dos aplicaciones del mismo repositorio. Lo que las separa son tres
líneas de `vite.config.ts`: con `APP=panel`, las rutas salen de
`src/panel/rutas`, los hooks de `src/panel/hooks.server.ts` y el resultado va a
`build-panel/`. El servidor público se compila sin las rutas del panel, así que
en `senzapaura.es` no es que `/admin` esté protegido: no existe, y hay una
prueba que lo comprueba pidiéndolo.
Comparten `src/lib` —esquema, consultas, acceso—, que es lo que evita mantener
las migraciones por duplicado. Para que eso funcione, dos cosas que resolvían
rutas del sitio salen de en medio: la navegación, a `$lib/navegacion`, y los
tipos ambientales, que ahora son dos porque el `PageData` del sitio lleva
carrito y favoritos y el del panel no.
El precio de otro dominio es que el panel necesita su propia página de entrar:
la cookie se emite para el host y no para el dominio padre, que es justo lo que
hace que la sesión del panel no viaje en las peticiones de la web. Usa el mismo
código de `$lib/server/auth`, con una diferencia: solo manda código a una cuenta
que ya administre, y contesta lo mismo exista o no. Si dijera «esa cuenta no
administra», el formulario sería una forma cómoda de averiguar cuál sí.
Y con dominio propio, el 404 de ayer pasa a ser un 403 con el motivo escrito:
esconder el panel de quien ya está en `admin.senzapaura.es` no engaña a nadie, y
a esa rama solo llega alguien que administraba y ha dejado de administrar.
Dos servidores en las pruebas, uno por proyecto, con su `baseURL`: una prueba
del panel no puede pedir por accidente una página del sitio.
Aparte, la prueba de contacto otra vez. El arreglo de ayer no valía —comprobar
que el texto está escrito no impide que lo borren un instante después—, así que
el layout marca con `data-hidratado` el momento en que Svelte toma el control y
la prueba espera a eso. Quince pasadas con cuatro trabajadores, sin un fallo.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
Fase 6. Está lo que todo lo demás necesita: quién entra y por dónde.
El rol vive en `usuario.rol`, con un CHECK que impide inventarse uno, y se da
con `npm run db:admin`. En una variable de entorno con correos habría sido más
rápido, pero entonces revocar a alguien pide un despliegue y a la pregunta
«quién administra esto» solo sabe contestar quien pueda leer la configuración
del servidor.
La guarda está en el `+layout.server.ts` de la carpeta y no en cada ruta: una
pantalla nueva queda protegida por el hecho de estar dentro. Sin sesión, a
entrar con la vuelta puesta; con sesión y sin el rol, 404 y no 403, porque un
403 confirma que el panel existe y dónde vive. Los tres casos, comprobados
contra la aplicación de verdad.
La portada contesta «qué falta» y no «cuánto hay». Cada sección trae lo que
tiene, lo que está a medias y los nombres de lo que está a medias: decir «1
género sin ficha» obliga a ir a buscar cuál, y esa búsqueda ya la ha hecho la
consulta. Dos viajes a la base para las siete filas.
Fuera Sveltia CMS y `static/admin/`. Editaba los Markdown de `src/content/`,
que desde la fase 4 no lee nadie: guardaba cambios que no salían en pantalla, y
además tapaba la ruta nueva.
Y de paso, la prueba de contacto que fallaba en la tanda completa y pasaba a
solas. No era aislamiento: `page.goto` vuelve al cargar, no al hidratar, y al
hidratar Svelte reescribe el valor de cada `input` con el del componente. Lo
tecleado antes de ese instante se perdía, y solo le pasaba al primer campo y
solo con la máquina cargada.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
Cada punto se dibujaba dentro del grupo de su pais, y en un SVG no hay
`z-index`: manda el orden en que esta escrito. El relleno del pais siguiente se
pintaba encima y el punto salia mordido por un lado. Ahora hay dos pasadas,
primero todas las tierras y luego todos los puntos, y el que enciende cada uno
se anota en `bajoPuntero` y `conFoco`, porque desde la capa de arriba ningun
selector alcanza al pais de debajo.
De paso, tres cosas que se veian mal y no daban error:
- El radio salia de dividir por el ancho de la caja, pero con `max-height` el
dibujo se ajusta al alto y en una ventana baja America se pintaba a 0,57 en
vez de a 0,70. El punto de Mexico media doce pixeles y el de España quince.
Ahora la escala sale del lado que primero se queda corto.
- De España ya no se dibujan las islas: Canarias caia fuera del recuadro y las
Baleares eran cuatro pixeles sueltos al este.
- Un solo verde para todo pais con generos. El segundo tono servia para separar
la cuna de lo adoptado y lo unico que conseguia era que España, que solo
adopto el bolero, saliera de otro color que el resto. Esa diferencia se
cuenta en la lista de al lado.
La Peninsula, cuarenta pixeles a la izquierda; en movil no, que ahi su columna
mide noventa y se metia encima de America.
`e2e/mapa.e2e.ts` fija las cuatro: orden de pintado, tamaño del punto, color
unico y España sin islas. Ninguna daba error, el mapa salia igual, solo que
mal.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
Sin esto la sección solo se alcanzaba desde el taller, que es justo lo
contrario de sacarla a su propio sitio.
La prueba del menú en móvil pasa a comprobar los nombres en vez de la
cuenta: así dice cuál falta en lugar de que el número no cuadra. Y las
cuatro páginas nuevas entran en la medida de desbordamiento a 320, 375,
768 y 1440.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
Con lo que pediste: portada con mapa de Iberoamérica, buscador y un aside
que empieza por Inicio, Los principios, Glosario y Letristas antes de la
lista de géneros.
El mapa es interactivo de verdad: cada país se pinta según lo que tenga
—marcado si es cuna de algún género, tenue si solo lo adoptó, apagado si
no hay nada—, y al pulsarlo la lista de abajo se parte en «nació aquí» y
«también se canta ahí». Esa diferencia es lo que un mapa cuenta mejor que
una lista.
Los contornos son de `BlankMap-Americas.svg` de Wikimedia, en dominio
público, recortados a los veinte países de Iberoamérica en América. De
640 KB a 36 KB comprimidos, y solo en esta ruta: coordenadas a un decimal
y fuera los 134 islotes que a este tamaño miden menos de un píxel. Va por
script y no pegado a mano, para poder rehacerlo.
Cada país lleva además un punto de agarre calculado —el promedio de los
vértices de su costa, no el centro de su rectángulo, que en Cuba cae en
el mar—: sin él, Puerto Rico mide cuatro píxeles y una isla alargada no
hay quien la acierte.
«Letristas» es nueva: las mismas personas que salen repartidas en nueve
fichas, aquí juntas, con su papel en cada género y sus obras.
La página del capítulo pasa a `$lib/components/Capitulo.svelte` y la usan
las dos secciones: son setecientas líneas, y copiarlas habría sido dos
sitios donde arreglar cada cosa.
Las direcciones viejas redirigen con 301 —`/taller/bolero` a
`/generos/bolero`— resolviendo contra el catálogo de capítulos, no contra
una lista escrita a mano que alguien tenga que ampliar. Un enlace
compartido no puede empezar a dar 404 porque hayamos reordenado el menú.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
Lo que se pidió: «cada vez que aparezca un término del glosario en el
texto, estará marcado para visualizarse con un popup con la explicación».
Veintinueve términos con acepciones numeradas —«clave» es el patrón
rítmico y el instrumento de percusión, y con una sola definición una de
las dos sería falsa—, más las formas con las que cada palabra aparece de
verdad: plurales, femeninos, con tilde y sin ella.
El marcado va sobre el HTML ya compuesto y no sobre el Markdown: antes
habría que esquivar la sintaxis, y un término dentro de un enlace o de un
bloque de código es justo donde un reemplazo de texto se equivoca en
silencio. Se marca una vez por término y por apartado, no en cada
aparición: nueve «compás» subrayados no hay quien los lea.
La pieza tiene más casos raros que cualquier otra del sitio y ninguno se
ve mirando la página —el fallo es que un globo no salga, y nadie echa en
falta lo que no sabe que existía—, así que va separada de la base y con
doce pruebas. Dos las escribí creyendo que ya pasaban:
- Marcaba «sinalefas» del final del párrafo en vez de la «sinalefa» de la
primera línea, porque probaba forma por forma en orden de longitud.
- Con las formas sin ordenar marcaba «rima» y no «rima asonante». Salía
bien solo porque la consulta las devolvía ordenadas; ahora el desempate
está en la función, que no puede depender de cómo se la llame.
El globo es un botón y no un `title`: un tooltip nativo no se abre con
teclado y en un móvil no existe. Se cierra con Escape devolviendo el
foco, y se coloca debajo del término o encima si no cabe, porque tapar lo
que se acaba de pulsar es lo peor que podría hacer.
El glosario entero tiene además su página, donde sí cabe la ampliación
que en un globo taparía el texto.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
Eran dos cajas con un hueco entre ellas: el campo de búsqueda por un
lado y el conmutador de vista por otro, cada uno con su canto. Buscar y
elegir cómo se ve son el mismo gesto —acotar lo que hay en pantalla— y
separados parecían dos controles sin relación. Ahora el borde es de la
barra y dentro no hay más línea que la que separa lo que se escribe de
lo que se pulsa; el foco lo acusa la pieza entera.
Y el activo llevaba un dorado plano al lado de un botón dorado de
verdad, así que se notaba que no era el mismo. El aspecto sale de
`.btn--primary` a una clase `.oro` que comparten los dos: degradado,
filo de luz arriba y el barrido al pasar el puntero. Copiarlo habría
sido garantizar que un día uno de los dos se quedara atrás.
Dos cosas que aparecieron al montarlo:
- Svelte añade su clase de ámbito a todo lo que escribe en el
componente, así que un `.vista` de la página le gana por especificidad
al `.oro` general y el botón activo se quedaba con la letra gris
encima del oro. Va con `:not(.oro)`.
- En columna, `flex-basis` mide el alto: las doce rem que dan ancho al
campo lo convertían, apilado en un móvil, en un cajón de casi
doscientos píxeles.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
Comprobaba «pendientes de revisión» literal, y al reescribir el aviso
pasó a decirse en singular. Ahora comprueba lo que importa: que el aviso
está y que nombra los versos.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
La ficha decía que el bolero va en octosílabo y endecasílabo alternados
sin enseñar nunca uno. Un taller que describe la métrica y no la muestra
está pidiendo que se la imaginen.
`verso` es la estrofa y no el verso suelto —la rima y la alternancia de
medidas no se ven en menos de dos versos— y `verso_linea` lleva cada uno
con su escansión: `silabas` es la métrica y no la del diccionario, así
que la sinalefa mete dos palabras en una casilla —«za⁀a»—, que es justo
lo que en un texto corrido no se ve. `medida` va aparte porque un verso
agudo suma una sílaba y uno esdrújulo resta una: «yo respondo con el
son» tiene siete casillas y es un octosílabo.
Los diez ejemplos son originales, escritos para enseñar, y entran
marcados con `fuente = 'ejemplo'`. Ninguno es cita: para eso está
`obra_referencia.cita`, y dos CHECK lo sostienen —un verso «cita» sin
obra, o uno «propio» sin canción, no entran—.
La escansión se comprueba antes de cargarla, contra la ley del acento
final, y el sembrador aborta si algo no cuadra. Un ejemplo mal contado
enseña a contar mal y eso no lo detecta ningún tipo ni ningún lint: por
eso la comprobación está en su propio módulo, con nueve pruebas.
`obra_referencia_enlace` sustituye a la columna `enlace`, que era texto
suelto y solo daba sitio para uno; una obra está en Spotify **y** en
YouTube. Comparte el vocabulario `PLATAFORMAS` con los enlaces de las
canciones. De momento son búsquedas y no grabaciones concretas: una URL
inventada manda a un 404 con pinta de dato bueno, y los enlaces exactos
llegarán en el JSON de la ficha.
De paso, dos cosas que se vieron al montarlo:
- El orden de la ficha cambia. Primero lo que se usa para escribir
—ejemplos, rasgos, temática— y después lo que sitúa el género. Es un
taller: quien abre la página viene a escribir una letra.
- `repeat(auto-fit, minmax(24rem, 1fr))` desbordaba ochenta píxeles en
un móvil de 320, porque la rejilla pone la columna aunque no quepa.
Ahora es `min(24rem, 100%)`, en los tres sitios donde estaba.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
Es la primera área que deja `src/content/**`. Se eligió esta porque es
donde estaban los datos que no cabían en el frontmatter de un archivo, y
porque es la que menos rutas toca si algo sale mal.
La ficha de género gana lo que pedía el artefacto y no estaba:
- Países con su relación: la cuna se distingue del país que lo adoptó, y
va primero aunque alfabéticamente no le toque.
- Instrumentación con el peso de cada instrumento y su papel. Sin el
peso, el tres cubano y una trompeta ocasional pesarían igual.
- Letristas con país, años y papel, de la tabla `persona`, la misma que
firma las canciones del catálogo.
- Obras de referencia fechadas, acreditadas y con su cita, con el aviso
de por qué se puede reproducir un fragmento.
- Linaje en las dos direcciones, distinguiendo derivar de fusionar. No
enlaza a un género sin capítulo: el bolero-son existe en la base
porque el bolero y el son confluyen en él, pero nadie ha escrito su
ficha, y enlazarlo mandaba a un 404.
- El aviso de lo que no ha revisado nadie. Mira la ficha entera y no
solo la fila del género: en los ocho que ya existían la prosa la
escribió el titular y lo que vino de un modelo son los datos de
alrededor, así que mirando solo el género el aviso callaba justo donde
hacía falta.
Todo va debajo de la prosa y a todo lo ancho, no en una barra lateral.
Lo único al lado del texto es el índice del propio capítulo, que es lo
que cubre el ancho que la prosa no puede cubrir sola.
El sitemap deja de listar los capítulos desde los archivos: si no, un
género nuevo en la base no aparecería. Y `$lib/content` pierde los
lectores del taller —los archivos siguen ahí, son de donde salió el
volcado— para que nadie edite un .md que ya no pinta nada en pantalla.
Ocho pruebas nuevas, una por cada bloque que antes no existía.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
La queja era justa y va por la tercera vez, así que esta vez queda medida
y con prueba: la franja de datos, el índice del capítulo y los bloques de
abajo terminan los tres en el mismo borde.
Lo que no se puede hacer es ensanchar el texto. Para llenar novecientos
píxeles con prosa legible haría falta letra de veinticuatro puntos; a
menos de eso salen ciento veinte caracteres por línea y el ojo pierde el
renglón. Ya se midió al hacer las páginas legales: estirado daba 129.
Así que lo que cubre ese ancho es lo que va al lado, y no es la lista de
compás y tempo que se quitó —esa subió a la franja—: es el índice de
apartados del propio capítulo, el mismo recurso que llevan los textos
legales. Y las columnas miden lo suyo con el sobrante en el corredor,
porque con anchos fijos quedaban ciento veinte píxeles muertos al final de
la fila, que es exactamente el hueco que se ve como un fallo.
Además, la semilla de géneros: países, veintiún instrumentos, veintiuna
personas, obras de referencia y el linaje del bolero-son, que deriva de
dos. Entra marcada como importada y sin revisar, porque la escribió un
modelo y se publica con el nombre del titular.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
Los datos del género —compás, metro, tempo, rima— pasan de una lista de
definiciones apretada en una columna estrecha a la derecha a una franja a
todo lo ancho encima del texto. El compás y la métrica de un género se
leen juntos o no se leen, y en la lateral quedaban en letra pequeña con el
texto escorado.
La estructura, la temática y los rasgos bajan debajo de la prosa como
bloques a lo ancho: la temática en rejilla —son etiquetas disfrazadas de
frase— y los rasgos en lista, que son frases de verdad. Es el sitio donde
entrarán los instrumentos, los letristas, las obras de referencia y el
linaje cuando tengan datos.
Y el volcado de medios: 55 archivos a la tabla `medio` con su huella, su
peso y su duración MEDIDA, no escrita. De ahí salen dos cosas que no se
veían: el mismo audio está copiado bajo doce nombres distintos, y las
duraciones del catálogo dicen 252 segundos donde el archivo dura 6.
La clave de un medio lleva su almacén delante, porque `singles/dorina.mp3`
existe en audio y en muestras y sin eso serían la misma fila. Es además la
ruta con la que se servirán desde m.senzapaura.es/archives.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
El color forma parte de lo que cuenta el sitio, y seguir a
`prefers-color-scheme` hacía que media parte de las visitas viera una
versión que no es la de la marca —un portátil configurado en claro no
tiene nada que decir sobre el aspecto de un catálogo de canciones—. Al
revés que en una herramienta de trabajo, aquí nadie va a pasar ocho horas
seguidas leyendo.
El claro sigue entero y a un clic, y la elección se recuerda. Lo que se
deja de hacer es decidirlo por nadie.
La prueba de contraste emulaba el esquema del sistema, así que con este
cambio habría pasado a comprobar dos veces lo mismo sin que nadie lo
notara: ahora pone `data-tema` a mano. Y la medida de claridad convierte
el `oklch()` pintándolo en un lienzo, porque desmontar la cadena a mano
daba NaN.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
Cambia las referencias al dominio de trabajo: la URL canónica, los correos
de los textos legales, las direcciones de retorno de Google y Facebook, y
lo que espera la suite.
El `robots.txt` pasa de archivo estático a ruta generada. Llevaba el
dominio escrito a mano y se quedó anunciando el anterior: un mapa del
sitio mal anunciado no da ningún error, simplemente no lo encuentra
nadie. Ahora sale de `site.url`, igual que el mapa y las etiquetas de
cada página. De paso deja fuera del rastreo lo que depende de quién mira
—cuenta, carrito, favoritos, entrar, descargas—, que no es contenido.
Y el Nginx queda listo para el dominio, con los tres pasos que hay que
dar fuera del servidor: los registros A a 89.46.247.16, la redirección de
los puertos 80 y 443 a 192.168.18.171, y Certbot.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
Detrás de la cuenta hay compras y facturación, y un código por correo apoya
toda esa puerta en el buzón: quien entre ahí, entra aquí. Delegar la
identidad en un proveedor que ya tiene doble factor la sostiene mejor.
Es el flujo de código de autorización con PKCE, escrito a mano porque son
cien líneas y las partes que importan son tres, mejor a la vista que
detrás de una dependencia: comparar el `state`, mandar el `code_verifier`
y exigir que el correo venga verificado antes de enlazar nada.
Lo que NO hace, a propósito: verificar la firma del `id_token`. La
identidad no se saca de lo que trae el navegador, sino de una llamada
nuestra al proveedor por TLS, así que no hay firma ajena que comprobar.
Y no guarda ningún token: se usa una vez para preguntar quién es y se
tira.
El enlazado por correo verificado es lo delicado, y por eso está separado
en `usuarioParaPerfil` con su explicación: sin exigir la verificación,
cualquiera podría poner la dirección de otro en un perfil suyo y quedarse
con su cuenta y sus compras.
El código por correo se queda debajo, como alternativa. Sin credenciales
puestas, los botones no se pintan y la ruta contesta 503: un botón que
solo lleva a un error es peor que no tenerlo.
Y los textos legales al día, que ahora sí hay terceros: qué se manda a
Google y a Facebook, cuándo, qué se guarda y cómo revocarlo.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
El acceso deja de ser un salto de página: «Entrar» abre un diálogo con la
imagen de marca a la izquierda y el formulario a la derecha, y al entrar
se vuelve a donde se estaba en vez de aterrizar en /cuenta. `/entrar`
sigue existiendo con el mismo formulario y la misma estampa, para quien
llegue por un enlace directo o sin JavaScript.
Tres cosas que salieron de probarlo, no de suponerlo:
- `showModal()` enfocaba el campo trampa contra envíos automáticos: está
fuera de pantalla y fuera del recorrido de tabulación, pero se puede
enfocar. Ahora el campo se enfoca a mano.
- Una regla de `display` en el diálogo le gana a la del navegador, que es
hoja de usuario. El diálogo cerrado se pintaba igual: una pantalla de
vacío al final de todas las páginas del sitio.
- Los enlaces legales navegaban por debajo del modal. Van en pestaña
aparte: se consultan y se vuelve con lo escrito intacto.
Y aparte, el carrusel de la portada. Cada lámina lleva su fondo con
`z-index: -1`, pero con `opacity: 1` la lámina no crea contexto de
apilamiento, así que ese fondo se escapaba y se pintaba detrás del
carrusel entero. Al pasar de lámina asomaba la foto de la de al lado y el
fondo de la que entraba saltaba hacia atrás al terminar el fundido.
Parecía que el shader se desincronizaba; lo que se movía era el orden de
pintado.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
El ancho útil vuelve a 74rem (1184px). Se había subido a 88rem para
aprovechar los monitores anchos y salió al revés: la prosa tiene una
medida de lectura y no crece con el contenedor, así que lo único que
creció fue el hueco a su derecha.
Un vacío al lado de un texto no se tapa estirando el texto —probado: 129
caracteres por línea, ilegible— sino poniendo algo al lado:
- Los textos legales van a tres columnas: los otros documentos, el que se
lee y sus apartados. El índice de apartados sale del Markdown en bruto
y las anclas las pone un plugin al compilarlo, así que hay pruebas de
que las dos formas de calcularlas siguen coincidiendo.
- El índice legal pasa de lista de renglones a rejilla de tarjetas, como
el taller y los estilos; era el único listado que no se veía como los
demás.
- La bio lleva al lado lo que hay publicado —temas, discos y estilos, con
sus enlaces—, sacado del catálogo y no escrito a mano, para que no se
contradiga sola el día que se suba una canción.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
Cinco páginas legales en /legal, enlazadas desde el pie de todas las páginas:
información legal, condiciones de uso, privacidad, cookies y condiciones de
venta. Son borradores con los datos del titular marcados entre corchetes y un
aviso de que hace falta revisión de un abogado antes de vender: cubren lo que
pide la ley española, no son un documento validado.
La política de cookies y la de privacidad están escritas mirando el código, no
copiadas de una plantilla: dos cookies, las dos necesarias, y dos terceros
—Stripe y Resend— que reciben lo imprescindible.
Y eran tres, porque las tipografías venían de Google: cada visita mandaba la IP
del visitante a un tercero sin pedirlo y sin que aportara nada. Ahora se sirven
desde el propio dominio. Cargar la web ya no contacta con ningún dominio ajeno,
y hay una prueba que lo comprueba.
Aparte: el símbolo de marca registrada en el aviso de derechos, los botones de
reproducir de las tarjetas pasan de 48 a 36 píxeles —eran casi una quinta parte
de la portada, y cambiaban de proporción según la tarjeta— y el de ver el
carrito solo aparece cuando hay algo dentro.
De paso se arregla un fallo de tipos que estaba latente: `resolve()` tiene una
sobrecarga por ruta y no acepta una unión, así que la navegación dejaba de
compilar en cuanto se añadían rutas. Ahora se resuelve en `site.ts`, una a una.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
El texto del botón dorado se aclaraba al pasar el puntero y quedaba en 1,67 de
contraste sobre el oro. La causa no era el color del botón: `.btn:hover` pone
`color: inherit` —para que la regla general de los enlaces no tiña de dorado los
secundarios— y le gana por especificidad. Ahora el dorado repite su color ahí.
De paso, el dorado se parte en dos tokens porque hacía dos trabajos
incompatibles: de relleno tiene que ser claro para que encima se lea el marino
—7,6 de contraste en el tema claro— y escrito tiene que ser hondo para leerse
sobre el fondo —5,3—. Con un solo valor, el tema claro se quedaba en 4,4, por
debajo del mínimo. Y encima del oro va marino, no blanco, en los dos temas.
Los botones tenían tres tamaños distintos: el dorado a 16px con relleno 8/16 y
el de al lado a 14px con 12/24. Dos botones juntos con distinta letra se ven
como un descuido. Ahora hay una sola escala, y los 15px son los del menú.
El botón de ver el carrito solo aparece cuando hay algo dentro, con la cuenta:
uno que lleva a una página vacía gasta el sitio de una llamada a la acción para
decir que no hay nada.
Tres pruebas nuevas lo fijan, incluida la del contraste con el puntero encima,
que es donde estaba el fallo y donde una captura en reposo no lo enseña.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>
El botón dorado se quedaba en un rectángulo oscuro con el borde de oro al pasar
el puntero. La causa: `.btn:hover` usaba el atajo `background`, que reinicia
también `background-image` y se llevaba el degradado por delante. Las reglas
base pasan a `background-color`, que es la longhand que no pisa lo que no le
toca.
De comprobarlo salió que no había ningún `a:hover` global: cualquier enlace sin
regla propia —el del feed, los del pie— no daba ninguna señal de ser pulsable.
Ahora todos responden con el dorado, que es el color de lo accionable aquí.
Tampoco la tenía el conmutador de vista de la página de música.
El botón secundario acusa el puntero con el fondo y el canto, no tiñendo el
texto de dorado: sería una señal doble y competiría con el botón dorado que
suele tener al lado.
Seis pruebas nuevas cubren la respuesta al puntero de cada tipo de control. Es
lo que faltaba: un estado de hover roto no se ve en una captura en reposo, y así
fue como se coló.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>