Los botones dejan de ser cápsulas y las tarjetas pierden la mitad del canto. De
paso se ordena el sistema: había tres radios sueltos y una píldora de 999px
repetida en quince archivos, y quedan dos —uno para lo que se pulsa, otro para
las superficies—. Los botones de icono suelto siguen redondos, que ahí sí tiene
sentido.
Las fichas del taller no usaban la tarjeta compartida: tenían su propio borde,
su propio canto y su propio hover, así que se veían de otra familia que las de
música. Ahora usan `.tarjeta`, con el mismo reflejo bajo el puntero y el mismo
subrayado.
Y la portada arranca en el borde de la ventana, con la cabecera flotando encima.
Para eso la cabecera pasa a medir su propio alto y publicarlo: estaba escrito a
mano en 4,75rem cuando mide 68px, y todo lo que dependía de ese número —el salto
a un ancla, las barras laterales pegajosas— quedaba desplazado.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>