La queja era justa y va por la tercera vez, así que esta vez queda medida
y con prueba: la franja de datos, el índice del capítulo y los bloques de
abajo terminan los tres en el mismo borde.
Lo que no se puede hacer es ensanchar el texto. Para llenar novecientos
píxeles con prosa legible haría falta letra de veinticuatro puntos; a
menos de eso salen ciento veinte caracteres por línea y el ojo pierde el
renglón. Ya se midió al hacer las páginas legales: estirado daba 129.
Así que lo que cubre ese ancho es lo que va al lado, y no es la lista de
compás y tempo que se quitó —esa subió a la franja—: es el índice de
apartados del propio capítulo, el mismo recurso que llevan los textos
legales. Y las columnas miden lo suyo con el sobrante en el corredor,
porque con anchos fijos quedaban ciento veinte píxeles muertos al final de
la fila, que es exactamente el hueco que se ve como un fallo.
Además, la semilla de géneros: países, veintiún instrumentos, veintiuna
personas, obras de referencia y el linaje del bolero-son, que deriva de
dos. Entra marcada como importada y sin revisar, porque la escribió un
modelo y se publica con el nombre del titular.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>