El color forma parte de lo que cuenta el sitio, y seguir a
`prefers-color-scheme` hacía que media parte de las visitas viera una
versión que no es la de la marca —un portátil configurado en claro no
tiene nada que decir sobre el aspecto de un catálogo de canciones—. Al
revés que en una herramienta de trabajo, aquí nadie va a pasar ocho horas
seguidas leyendo.
El claro sigue entero y a un clic, y la elección se recuerda. Lo que se
deja de hacer es decidirlo por nadie.
La prueba de contraste emulaba el esquema del sistema, así que con este
cambio habría pasado a comprobar dos veces lo mismo sin que nadie lo
notara: ahora pone `data-tema` a mano. Y la medida de claridad convierte
el `oklch()` pintándolo en un lienzo, porque desmontar la cadena a mano
daba NaN.
Co-Authored-By: Claude Opus 5 (1M context) <noreply@anthropic.com>